Opciones de tratamiento para el dolor crónico debido al cáncer
El dolor oncológico se trata a menudo con medicación oral y técnicas analgésicas como relajación y ejercicio. A veces, estas opciones causan efectos secundarios o no alivian el dolor. Si ese es su caso, el médico puede prescribir terapia para el dolor intervencionista como una bomba de infusión intratecal.

La opción para el tratamiento depende de sus necesidades específicas: el tipo y gravedad del dolor, así como la manera en que responde al tratamiento para el dolor. No todos los tratamientos pueden aplicarse a su tipo de dolor. Los tratamientos incluyen:

Tratamientos no farmacológicos
Técnicas como la relajación, retroalimentación biológica, hipnosis, acupuntura, ejercicio y asesoramiento ayudan a muchas personas a usar menos medicación para el dolor. Su médico puede ayudarle a ponerse en contacto con profesionales sanitarios que pueden enseñarle estas técnicas.

Medicación oral no opiácea (píldoras)
La medicación oral es, a menudo, la primera terapia que los médicos usan para controlar el dolor crónico. Cada paciente tendrá una respuesta única ante cualquier medicación, por lo que es posible que el médico necesite probar una serie de fármacos y dosis para encontrar la combinación más eficaz. Su tratamiento dependerá del tipo y severidad de su dolor, así como de hasta qué punto el dolor responde a ese tratamiento. La medicación oral no opiácea incluye analgésicos suaves como el acetaminofenol y fármacos antiinflamatorios no esteroideos como el ibuprofeno.

Opioides
Si la medicación no opiácea no es eficaz para controlar su dolor, el próximo paso son los opioides, como morfina o un parche analgésico. Los opioides son similares a las sustancias naturales (endorfinas) producidas por el cuerpo para controlar el dolor.

Administración de fármacos externa
Las bombas de infusión externas administran medicación opiácea a través de un tubo insertado en una vena (intravenoso) o en el espacio epidural de la columna vertebral. Los sistemas externos a menudo pueden aliviar eficazmente el dolor.

Bomba de infusión intratecal (sistema de administración de medicación intratecal)
Si su medicación oral ya no proporciona alivio del dolor oncológico o causa efectos secundarios incómodos, su médico puede considerar una bomba de infusión intratecal.

Normalmente, las bombas de infusión se implantan quirúrgicamente en el abdomen. Envían medicación para el dolor a través de un catéter delgado y flexible (tubo de plástico) al área alrededor de su médula espinal (denominado “el espacio intratecal”). Dado que la medicación para el dolor va directamente al área alrededor de la médula espinal, la bomba de infusión puede ofrecer un alivio del dolor importante con una pequeña fracción de la medicación usada en otros tratamientos.

Bloqueos neurolíticos
Los bloqueos neurolíticos son inyecciones aplicadas directamente en ciertos nervios que los destruyen o evitan que envíen mensajes de dolor.

Neuroablación
Con la neuroablación, los médicos destruyen (normalmente con calor) los nervios que sirven como vías al cerebro. La neuroablación es, a menudo, el último recurso cuando otros tratamientos han fallado

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